miércoles, 30 de octubre de 2013

Una identidad aliada a la latente globalización

La identidad nacional según algunos autores, es dinámica, está en un constante cambio; “la cueca, los alimentos y símbolos patrios no son lo mismo”. La identidad, con el pasar de los años ha variado mucho, ya no tenemos el mismo amor por nuestra patria, el cariño a la bandera o himno nacional.
Nuestra identidad chilena, nuestras costumbres se han visto afectadas no solo económica y políticamente, también social y culturalmente, en un continente relativamente nuevo; nos hemos visto bajo muchas influencias.
Desde que los españoles conquistaron nuestro territorio nacional hace 578 años, todo ha sido una explosión de culturas, lo que fue nuestra raza chilena se vio en una transición cuando se mezclo con la española. Los hogares, familias, trabajos ya no eran lo mismo. Nos estábamos influenciando de los pueblos españoles y ellos enriqueciéndose a costa nuestra.
Luego de más de quinientos años de que fuimos conquistados, tenemos nuestro propio carácter, creencias y religiones, dentro de muchas otras características. Pero ¿cómo nos vemos afectados?
“Son ejemplos de toda honestidad, de noble y señoril trato, de varoniles ánimos y de gran gobierno.” En la cita se describe a la mujer antigua, del mil seiscientos, una dama hogareña y esforzada,  que si comparamos con la dama de hoy, podemos ver algunas similitudes al igual que cambios, la globalización ha dejado su huella, las mujeres de hoy si son esforzadas, fuertes y honestas, pero no como lo solían ser, muchas de ellas llevaban su hogar con esfuerzo, eran madres, doctoras al igual que profesoras, “administran sus casas y haciendas de campo con esfuerzo y paciencia”. Hoy las mujeres llevan su hogar, tienen trabajo y tiene derechos iguales a los del hombre, y todo esto debido a la globalización.
Todo cambia, hoy en día para nuestras fiestas patrias no se escucha cueca, las ramadas tienen mucha cumbia, salsa o reggaetón, y muy poca música típica chilena; pocos juegos típicos y mucha comida que no es propiamente chilena.
Cada vez queremos adoptar mas costumbres “extranjeras”, la música, la forma de vestir, la tecnología, formas de vivir y muchas cosas más y esto genera que nuestra identidad nacional se desmorone de apoco; el blanco rojo y azul se va desgastando y el chileno, tontamente, va adaptando el gris, parejo y aburrido; “y así el ratón gris va ganando y a la misma ves, perdiendo poder”

Nuestra identidad cada vez se ve más amenazada, por influencias de todo el mundo, desde el mismo Sudamérica, hasta Oceanía. No nos damos cuenta que cada vez vamos cayendo mas y mas bajo, y si seguimos así, nuestros hijos no conocerán lo que es ser chileno.
Luego del bicentenario de Chile en nuestro país se ha llevado un ánimo y amor más notorio por parte de la población al país mismo. Se realizan más actividades para la comunidad en su totalidad, se intenta incluir al ciudadano en todos los aspectos a la sociedad.
Pero, ¿qué ocurre en tiempo de fiestas patrias?, como ya mencione y como nos hemos dado cuenta en estas fechas todo se transforma en euforia, volvemos a ver a los niños, jóvenes y padres elevando volantín, o jugando al trompo.

Las familias los fines de semana se reúnen y celebran con asados, tragos y alegría, pero ¿de dónde viene todo esto?. No podemos olvidar nuestras antiguas raíces, cuando fuimos conquistados por la corona española y que el doce de febrero de mil ochocientos dieciocho se juro la independencia de Chile, pero como pueblo seguimos celebrando nuestras fiestas patrias el dieciocho de septiembre, cuando se conmemora un año más de la primera junta de gobierno. Al igual que con todo este juego de fechas no debemos olvidar que muchas de las costumbres que llamamos chilenas fueron heredadas de otros países, el más claros es España. Pero lo que sí es seguro es que ya estamos tan familiarizados con nuestra cueca, chicha y empanada que nada puede amargarlo, y cada vez todos nos sentimos más chilenos.
 Incluso podemos ver extranjeros residentes en nuestro país vestidos de huaso o disfrutando y sintiendo el espíritu chileno, aunque a muchos eso nos parezca raro o de cierta forma sintamos recelo.
Y esto lo podemos relacionar con el factor que entregan los medios de comunicación, con artículos en los diarios sobre nuestra música típica, o programas en la televisión sobre nuestras antiguas raíces, o incluso, la comida típica.
Los medios de comunicación hoy en día forman una parte muy grande de los que es la identidad personal de cada individuo. Todos pasamos horas viendo televisión, navegando en internet o leyendo cualquier noticia pero todo eso nos genera identidad; hace muy poco celebramos una importante fecha en Chile, el recordado once de septiembre, este suceso histórico marco a todos los chilenos de alguna manera, algunos a favor del golpe militar, que aun son militantes del partido de derecha, y por el otro lado está el hombre que fue abatido por dicho horrendo suceso, y que lo repudia. Todo esto lo podemos recordar a través de los medios de comunicación masivos, viendo programas del golpe militar (“los mil días” o “ecos del desierto”), escuchando testimonios o ideas; y al mismo tiempo nos influenciamos por las tendencias de otros países y las empezamos a sentir propias. Todo esto nos crea una parte de identidad que solo nosotros sabremos relacionar.
En una entrevista que se nos mostró, al escritor Alejandro Jodorowsky, este hombre nos presenta su realidad como cuna realidad compleja, y propia de un escritor. Lo que debo destacar fue que el dijo en cierta parte que, “hay que mentir y mentirse para darse animo”, y a eso él lo llama una mentira sagrada. Una mentira aplicable a lo que cada juicio crea apropiado, es un juicio a cada criterio, a cada identidad personal. Y es por eso que el (Jodorowsky) cuestiona y cataloga al ego como la mayor mentira, y esta es la base de la identidad; pero esta identidad, dice Jodorowsky, la debemos y podemos ir construyendo solos, pero a través de los años y es por eso que la sociedad nos pone mascaras, nos ofrece variadas opciones por la cual opta, si queremos creer en Dios o no, si nosotros somos nuestro Dios. o si un joven empezó siendo emo, lo continuo ser gótico, luego futbolista, pero con experiencias y conocimientos a través que transcurre el tiempo crean nuestra identidad, poco a poco.
Jodorowsky dice que él siente que encarno por la poesía, que esta tenía un plan para él.

Como muchos podemos ver, cada quien va creando un identidad todos creen en su Dios, su manera de hablar, de creer, de pensar y de vivir, pero algo que hoy es totalmente inevitable es el que la globalización nos va comiendo de a poco y se inserta en nuestras vidas y sociedades, y nos guste o no lamentablemente está llegando….y quedándose en las calles de nuestras vidas. 

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