Tras casi
un año de trabajo y seis meses de filmación, que los llevaron a recorrer Chile de norte a sur un par de veces, el equipo tras el documental Wild Expectations, formado por los chilenos René Araneda y Christian Muñoz-Donoso y el sudafricano Wayne Te Break, decidió subir a internet un pequeño adelanto de lo que será su película. La respuesta del público no tardó y en menos de 24 horas el trailer alcanzó más de 10.000 visitas, apareció en portales de noticias y fue compartido en gran cantidad de blogs.
un año de trabajo y seis meses de filmación, que los llevaron a recorrer Chile de norte a sur un par de veces, el equipo tras el documental Wild Expectations, formado por los chilenos René Araneda y Christian Muñoz-Donoso y el sudafricano Wayne Te Break, decidió subir a internet un pequeño adelanto de lo que será su película. La respuesta del público no tardó y en menos de 24 horas el trailer alcanzó más de 10.000 visitas, apareció en portales de noticias y fue compartido en gran cantidad de blogs.
Para muchos, las imágenes en alta definición desde la Patagonia al desierto de Atacama donde, según cuenta Araneda, “uno levanta rocas y encuentra de todo”, sorprendieron al público. Varios de los comentarios al adelanto daban cuenta del entusiasmo por explorar este “otro lado” del paisaje nacional, al cual la mayoría se refería de manera sorprendida. Para Araneda, este desconocimiento de los chilenos sobre los tesoros naturales del país no es algo nuevo, por lo que hace hincapié en que es posible conseguir avistamientos similares a los que muestra en la cinta, aunque se necesitan paciencia y las ganas de salir a la aventura.
En los géisers del Tatio, por ejemplo, destino obligado si se visita San Pedro de Atacama, habita una especie de rana de agua caliente desconocida para muchos, del género Telmatobius (endémico de Chile), la cual es difícil de observar durante las concurridas visitas por la madrugada a estos parajes.
Todo surgió por casualidad. Mientras René Araneda realizaba un curso de guía de safaris en la reserva privada Makakali, en Sudáfrica, conoció a Wayne Te Break, un sudafricano que trabajaba allí como instructor. Las ganas de visitar y descubrir la flora y fauna de Chile sellaron su amistad y ayudaron a Araneda a concebir el proyecto.
Durante su estadía en la reserva, canal 13C realizó el programa Garonga Safari: un chileno en la Sabana, con Araneda como protagonista, lo que más tarde le valió viajar a encuentros audiovisuales sobre vida silvestre y entrar en contacto con Christian Muñoz-Donoso, chileno radicado en Estados Unidos, cineasta y ganador de cuatro premios Emmy por su trabajo en Wild View: A Journey to a Wondrous World, el primer documental en alta definición que aborda la vida salvaje de Nueva Inglaterra, EE.UU.
Tras un primer encuentro todo comenzó a fluir. Luego de algunas llamadas y reuniones, comenzaron la preproducción y a definir lo que querían mostrar.
Muñoz-Donoso viajó a Chile a fines de 2012 con cámaras de última generación que permiten la misma calidad de imagen que se encuentra en películas como El Hobbit y El sorprendente Hombre Araña. Pronto se sumaría Wayne Te Break, el guía apasionado por la aves y que conduce el documental junto a Araneda. Ambos, en un estilo lúdico, introducen al espectador a sus “salvajes expectativas”, los secretos que guarda el país y la mejor manera de acercarse a la naturaleza.
Junto a Christian Muñoz-Donoso trabajan sus hijos Christiaan Muñoz Salas (27) y Moris Muñoz Salas (25). Este equipo familiar de cineastas entrega la factura técnica que tantos elogios le han valido a Wild Expectations y el acabado necesario para disputar un espacio en la televisión extranjera orientada a la vida salvaje.
La filmación tomó alrededor de seis meses, con varios viajes alrededor del país, ya que se requería estar en el mejor momento para avistar, por ejemplo, pumas en Torres del Paine, ballenas azules en el golfo Corcovado o ranas termófilas en el desierto de Atacama, algo que no va de la mano con un recorrido ordenado de norte a sur y que quienes se sientan interesados en repetir deben considerar a la hora de planificar las vacaciones.
De los distintos parajes que muestra Wild Expectations, el acceso no es lo más complicado, ya que todos son destinos turísticos, sino los tiempos de viaje que toma trasladarse a uno u otro lado. Por ejemplo, llegar a los fiordos del sur del país significó viajar en avión, luego por tierra y finalmente navegar, lo que toma bastante tiempo, cuentan. Para llegar a la Antártica, por el contrario, fue sólo necesario un viaje en avión desde el el territorio continental.
Lo que se debe ver
Uno de los lugares favoritos de Araneda y que recomienda visitar es el Parque Nacional Torres del Paine, en la Región de Magallanes, donde vivió y trabajó y que describe como “el mejor lugar de todo el continente para ver pumas”, una de las especies más sorprendentes de observar, cuenta Araneda. El puma chileno (Puma concolor puma), por su tamaño y condición de depredador ejerce una especie de influjo sobre el explorador. Avistarlo es una tarea compleja, que requiere de tiempo y la elección de un lugar adecuado, tanto para que el animal tenga confianza y decida salir de su escondite como para que el explorador no sufra un ataque. En esto, Araneda y Muñoz-Donoso son estrictos: no es llegar e ir a ver animales porque parece fácil en los videos. Detrás hay una preparación de meses y profesionales dedicados que conocen y respetan a este tipo de animales, algo que en ocasiones los turistas dejan de lado por las ganas de una fotografía y que los expone a situaciones riesgosas y sin el equipamiento adecuado. Lo mismo pasa con el avistamiento de cóndores (Vultur gryphus) en la zona cordillerana. Conseguir ver esta especie requiere el uso de una carnada que lo atraiga y provoque su descenso desde las alturas. Esto puede tardar horas o incluso días, como comprobó Muñoz-Donoso durante grabaciones anteriores de esta especie para otras cintas. El clima de la zona elegida para su observación puede exigir que durante el día se cuente con ropa cómoda y fresca y una cantidad suficiente de agua y alimento que haga posible resistir la jornada. Por la noche, las frías temperaturas obligan a protegerse con varias capas de ropa y contar con líquidos calientes que hagan llevadera la espera, todo esto sin abandonar el lugar elegido para esperar a estas especie.
Otro imperdible si se toma la decisión de pasar las vacaciones recorriendo Chile es la ranita de Darwin, que se puede encontrar en Melimoyu, Región de Aysén. Aquí, el Melimoyu Ecosystem Research Institute (www.centromeri.org) realiza la tarea de conservación de esta especie amenazada y fue, según relata Araneda, toda una revelación para los documentalistas.
“Chile, por su longitud, posee muchos contrastes”, cuenta Araneda, “tanto en paisajes, como clima y hábitats”. Añade que esta característica se acentúa debido a lo angosto del territorio nacional, que con grandes diferencias de altitud en una misma región incrementa aún más la diversidad de los escenarios naturales y las maravillas que tienen para mostrar, algo muy difícil de encontrar en otro lugar del planeta.
Wild Expectations buscar conseguir que más personas cambien las clásicas vacaciones familiares por una aventura todo terreno descubriendo la flora y fauna nacional, un país lleno de maravillas naturales que no tienen nada que envidiarle, de acuerdo a su experiencia, al resto del mundo y que para quienes decidan cambiar las playas y destinos tradicionales, de seguro va a estar a la altura de sus expectativas salvajes.

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